viernes, 3 de diciembre de 2010

Desarraigo

Tras unos meses pasando por mi pueblo tan solo unos días al mes… hoy ninguna cara era conocida, ninguna calle estaba igual y hasta el aire parecía otro… al llamar a los amigos de repente del grupo que yo esperaba encontrar solo quedaban cuatro gatos y el resto ni siquiera se de donde han salido…

Volviendo a casa para arreglarme antes de salir comencé a pensar… si mi motivo por venir (aparte de la familia claro) era poder sentirme en casa, con la gente cercana… pero estos ya no están… puedo seguir considerando este pueblo mi casa?

Seguí dándole vueltas y pensando en el tiempo que llevo en la costa, el lugar que nunca he considerado siquiera como mi hogar, en el que a día de hoy salvo por X personas sigo sintiéndome una extraña en la “gran ciudad”…

Rondando estas ideas no he podido sino sentir el desarraigo… un sentimiento profundo de no tener tierra que llamar hogar y es extraño hasta que punto me preocupa algo tan tonto (o no).


Los sitios cambian, las personas también…